Pinceladas y reflexiones sobre la vida cotidiana a orillas del Mediterráneo

sábado, 1 de julio de 2017

Retomando…

Tenía razón mi viejo, a quien nunca llamé así, cuando decía: no hay mal que por bien no venga (aunque ahora me entró la duda, me parece que su versión era: no hay bien que por mal no venga). Sea como sea, celebro con alegría que gracias a mi dificultad para desprenderme de trastos viejos con cara de tapas duras y hojas escritas, encontré la contraseña que me permitió retomar este espacio, algo más de tres años después del último post.

Sé que sería más sensato aggiornarme y escribir en Facebook o en alguna otra plataforma de las miles que habrán surgido en este tiempo. Pero, lamentablemente, si bien doy fe, sin falsa modestia, que la cordura es una de mis características, mi fuerte sigue siendo la timidez. Y a pesar de que cada vez más seguido me sorprendo a mí misma con algún lapsus de soltura, fruto del bienvenido giro desde la melancolía hacia el humor que dio mi vida durante este silencio, por el momento, sigo transitando por este mundo mayormente en puntas de pie… zigzagueando entre las ansias de pasar desapercibida y las ganas de que me lean… 

Escribir en Facebook sería algo así como subirme al escenario del Anfiteatro Caesarea, o del Gran Rex porteño (salvando las diferencias), en cambio, hacerlo en este rinconcito conocido es conservar la tradición y buenas costumbres, aproximándome de puntillas a la escena teatral alternativa.

Bueno, ya veremos (dijo un ciego y se llevó la pared por delante, también del susodicho, optimista empedernido que a veces la pifiaba al elegir sus muletillas). Por lo pronto, me despido hasta la próxima, feliz de haber dado este paso.

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