Pinceladas y reflexiones sobre la vida cotidiana a orillas del Mediterráneo

jueves, 1 de noviembre de 2007

Club de Presidentas - Abierta la inscripción

Se sabe que una golondrina no hace el verano, pero, ¿dos? ¿tres? ¿cuatro?
La elección de Cristina Kirchner como presidenta de Argentina me llevó a percatarme de que el club de mujeres primeras mandatarias va engrosando sus filas. Cristina se sumó a Michelle Bachelet. en Chile, Pratibha Patil en India, y a ellas posiblemente se sumarán en breve Hilary Clinton en Estados Unidos y Benazir Bhutto en Pakistán. Unos pasitos atrás, con maripositas revoloteando en su interior, inspirada y alentada por el éxito de sus colegas en la lucha, Tzipi Livne, la canciller israelí, probablemente les sigue el rastro bien de cerca. Y así como ella, debe haber otras políticas que escapan en este momento a mi memoria y a mi conocimiento. Y después de ellas venimos nosotras, las mujeres que no ejercemos la política, pero mantenemos la esperanza y la fe de que este avance sigiloso hacia un matriarcado global, sea el verdadero y ansiado camino hacia la paz. Amén.

Un sueldo 50 veces mayor es menos
Ayer se votó en primera instancia una ley que limitaría el sueldo de los altos ejecutivos de una empresa pública a un tope de 50 veces más, que el salario menor que se cobra en dicha empresa. Imaginense que tan altos son actualmente los sueldos de los directivos que, de aprobarse esta ley, estos bajarían en un gran porcentaje.
O sea, que las posibilidades de que esta ley se haga realidad son muchísimo más limitadas de lo que serían sus sueldos, de aprobarse le nueva medida.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Más celulares que habitantes

No hacía falta escuchar las últimas estadísticas para descubrir la popularidad del teléfono celular en Israel ya que eso se ve en la calle, en la escuela, en el transporte público, en la playa, pero aún asi, era difícil imaginar que hoy por hoy, el número de abonados a la telefonía celular en Israel (que ronda los ocho millones) es MAYOR que el número de habitantes, (siete millones).
¿Será que no me enteré que inventaron un celular para mascotas?

Que llueva o que no llueva
Hoy nos despedimos de un octubre absolutamente seco, (a excepción de más o menos diez gotas que cayeron por ahí) asi que los meteórologos, televisivos y radiales, se deshacen en disculpas por no poder augurarnos las benditas y supuestamente deseadas lluvias. Teóricamente es lógico que las deseemos ya que en Israel las lluvias son, por lo general. más escasas que abundantes, pero todos los otoños e inviernos se repite el absurdo. Mientras que las lluvias no llegan, todos las invocamos pero basta que estén con nosotros uno o dos días para que las calles se inunden, el tráfico se congestione, los semáforos no anden , y nuestras plegarias, como una veleta, giren de inmediato en sentido contrario.


Estampillas vs tarjetas de crédito
Pocos días después volví a la oficina pública sobre la que comenté en mi post anterior (Trámites eran los de antes), feliz con mi planta de estampillas previamente adquiridas y para mi estupor, una computadora flamante posaba oronda en un rincón, al servicio del público. No sé que llevó a los directivos a agrietar tan impunemente una tradición milenaria, instalando una máquina autoservicio para pagar por medio de tarjetas de crédito. Pero como me imagino que mi post no tuvo nada que ver no me cabe más que aceptar que a veces, existen las casualidades.


jueves, 11 de octubre de 2007

Trámites eran los de antes

Hoy fui a hacer un trámite a una oficina pública y lo que pensé que seria una acción absolutamente rutinaria se transformó en un viaje por el túnel del tiempo.
En primer lugar, cuando llegué a la municipalidad, en la ventanilla de Informaciones me informaron que la oficina en cuestión quedaba en otro edificio, a media cuadra. Lo acepté con una sonrisa, a pesar del sol ardiente, porque sé lo sano que es caminar.

En Informaciones de la susodicha oficina me informaron que la única manera de realizar el trámite era abonando previamente con estampillas!!! Las estampillas, obviamente NO se podian adquirir ahí sino, en el edificio de la mismísima municipalidad, del cual venía.
Otra sonrisa, todo sea por los músculos.
¿En qué parte de la municipalidad? Ese dato no lo tenía Sr Informaciones. Teniendo en cuenta que todo trámite en aquella oficina hay que abonarlo en estampillas, y que a todos los que llegan por primera vez le brinda la misma, insuficiente, información, me atrevo a afirmar que el Sr Informaciones sufre de una fatal falta de curiosidad. Pero no era el único demasiado poco curioso.

Tampoco el empleado de Informaciones de la propia municipalidad sabía en que oficina se vendian las estampillas. Después de deambular de a una oficina a otra, opté por seguir el consejo que todos los consultados tiraban al aire como si fuera un delirio, "y, que se yo, ¿será en el correo?". Claro, era tan lógico que las estampillas, aunque no fueran para despachar cartas, se vendan en el correo, que todos, incluyéndome, supusimos que no podia ser tan simple la solución de la incógnita.
Efectivamente, en el correo las vendían. Pero la verdadera sorpresa fue descubrir que las estampillas eran de "las de antes", o sea, carecían del sistema autoadhesivo por lo que no quedaba otra que pasar la planta de estampillas (eran más de una decena) por la esponjita mágica que adornaba el mostrado de toda oficina pública en mi infancia, y que yo ya la tenía catalogada como reliquia. Pero no fue posible. En el mostrador de una oficina pública del tercer milenio, obviamente, no había tal esponjita.
Asi que no me quedó más remedio que elegir entre dos opciones,
sacarle la lengua al empleado, o irme sin hacer el trámite....

miércoles, 10 de octubre de 2007

Huelga de profesores

Tal como nos tiene acostumbrados, el "después de las fiestas" llegó con algunas novedades como la huelga de los profesores del secundario, que empezó hoy y está anunciada por tiempo indefinido (y le vaticinan una duración de dos a tres meses).
A raíz de la huelga (que a partir de mañana quedará cancelada para la zona de Sderot y alrededores), nos enteramos que contrariamente a la creencia popular, de que aquí, el país del pueblo "del libro", la mayor parte del año es feriado, según los datos oficiales, los profesores en Israel trabajan 42 semanas por año, lo que representa un período laboral signficativamente mayor que el de la mayoría de los países occidentales, donde las cifras varían entre 35 y 40. Además, el salario promedio (bruto) de los profesores de la secundaria es menor al salario promedio del resto del mercado laboral.

O sea, no hay duda que los maestros merecen ganar más, pero adivinando que hasta que el gobierno y los docentes se pongan de acuerdo, la simbiósis "adolescentes desocupados – aparatos de Alta Tecnología" se intensificará, cuando regresen a las aulas, tal vez, en vez de alumnos, los profesores se encuentren con robots.

Ines Weller desdeisrael@gmail.com

miércoles, 3 de octubre de 2007

Despues de la fiestas

La frase del título es la más usada en el último mes, (junto con "Jag sameaj" = felices fiestas). Como nos divertimos jugando con ella a las escondidas, cual si fuera la mágica "Sésamo Abrate", logrando con sólo pronunciarla postergar todo compromiso, para con nosotros o con los demás. Pero, a pesar de la fantasía de que se trataba de una consigna no perecedera, estamos a un paso de su fecha de vencimiento que este año cae el próximo domingo. Después de dos meses de vacaciones de verano y un mes de fiestas nos reencontraremos con la rutina de todos los años, de reintegrarnos a una vida sin pic-nic ni playa, ni comilonas familiares, al mismo tiempo de que nos sumergimos en un otoño que por lo general tiene más pinta de verano que de invierno.

El paso a lo que se podría definir como "la vida de verdad", -donde los compromisos son compromisos, y las promesas, promesas, y todo el caudal de postergaciones avanza hacia nosotros como una avalancha, con una mezcla de desfachatez y desenfado-, no es fácil.
Pero tampoco terrible. Siempre habrá alguna huelga que altere nuestros planes, los promotores de dietas, que ya esperan ansiosos en la línea de largada, nos asegurarán que bajaremos todos los kilos que sumamos con solo pestañear, (y tragar las pastillitas que pretenderán vendernos), y también será el momento ideal para retomar, o empezar, las visitas al gimnasio, las clases de yoga, algún curso con el que soñamos hace años, que nos cambiará la vida, o experimentar algún método innovador como "la fuerza de la ternura".

Y si todo eso no ayuda, siempre se pueden aprovechar las tarifas de los pasajes aéreos que iniciarán, después de las fiestas, por fin, su temporada baja, y simplemente levantar vuelo por un ratito.
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martes, 18 de septiembre de 2007

Sensacionalismo sin fronteras

Pasa en las mejores familias
Años atrás la televisión israelí se caracterizaba por su, relativamente, alto grado de sensibilidad y respeto, en todo lo referente a familiares de víctimas, de lo que sea. Pero eso ya es historia. Hoy en día el sensacionalismo ganó terreno. Un ejemplo, entre muchos.

Esta mañana me disponía desayunar con la companía de Avri Guilad y Einat Galili, conductores del programa matinal del canal 2, a quienes considero lo mejorcito en el ramo. Pero no pude. Los pocos minutos que miré el programa fue tal la indignación, que opté por eliminar a lo por lo general simpática e iluminada parejita, de mi menú matinal, para no indigestarme. Uno de los entrevistados era un amigo de una pareja fallecida a raíz de la caída del avión en la isla de Phuket en Tailandia, día atrás. El joven estaba genuinamente emocionado. Y que le pregunta Avri, si tiene su celular encima. Obviamente no era porque el suyo estaba descargado y necesitaba urgente hacer un llamado. Sino porque el conductor estaba enterado de que la pareja de amigos del muchacho entrevistado, había tenido por costumbre, durante los días que alcanzaron a disfrutar de su luna de miel, de mandarle mensajes de textos contándole sobre los artículos típicos que iban adquiriendo. Dejando de lado la extraña costumbre, ¿qué se pretendía con esa pregunta? Que nos hagamos todos juntos un banquete con los mensajes enviados por la difunta pareja? Por suerte el celular en cuestión había quedado afuera del estudio.
Pero eso no fue lo más.
Cuando el otro entrevistado, padre de una de las víctimas, hablaba como un hecho de que su hija estaba muerta (esta mañana aún no habían sido identificados todos los israelíes que figuraban en la lista de pasajeros), Einat le preguntó, que fue lo que le "calmó la duda", una expresión desacertada, ya que la falta de duda se traducía en la lamentable certeza de que su hija había muerto. O sea, cero calma.El padre, incrédulo a lo que sus oídos habían escuchado, le contestó, "que fue identificada". Pero parece ser que la clara y sobria respuesta no calmó la avidez de sensacionalismo, que lamentablemente, ni siquiera la pareja más brillante en los alrededores está exenta. Einat intentó, por suerte, infructuosamente, sonsacarle algún detalle acerca de cómo fue identificado el cádaver.

Hasta ahí llegué. Quisiera creer que en mi ausencia ambos conductores, o alguno de ellos, encontró la manera de reparar tan desacertado desliz. Pero si tuviera que apostar, apostaría a que no.

Ines Weller desdeisrael@gmail.com

lunes, 17 de septiembre de 2007

De regreso

Dos meses después

Acabo de darme cuenta de que mañana se cumplirán dos meses desde mi último Post. Sabía que había pasado mucho tiempo pero no sospechaba que tanto. ¿Por qué será, -me acabo de preguntar-, que me cuesta tanto retomar algo que en realidad me daba tanto placer, como me dio en su momento, escribir en este blog? Ipso facto apareció esa vocecita mía que pareciera dormitar en mis entrañas, pero que en realidad está ahí a la pesca de alguna preguntita inquisidora, -"¿tal vez será precisamente por eso?", me susurró, retóricamente, desde mis adentros.
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Si dos meses es mucho o poco tiempo es una pregunta filosófica, pero el sentido comun dice que dos meses de silencio para un blog, es demasiado.
Sé que no vale como disculpa, pero en la vida ocurre a veces que hacemos, -o que no hacemos-, algo "demasiado", a pesar de que hubieramos querido evitarlo, -o hacerlo, según el caso-. En este caso, por suerte, resolví una problemática personal que me tenía absorbida y que me alejó del blog.
Tengo la esperanza de traer conmigo algo así como un premio consuelo, porque siento que no reaparezco dos meses más vieja, sino dos meses más grande!

Año Nuevo 5768

En Israel suele pasar que uno siente cierta esquizofrenia, -por contradicciones culturales internas, entre otras cosas-, pero en Rosh Hashana (Año Nuevo Judío), está sensación no "suele pasar", sino que se agudiza y generaliza. Festejamos un año nuevo judío con todas las letras, cumpliendo todos los preceptos de unión o reunión familiar, según el caso, comer hasta el hartazgo (incluyendo platos tradicionales y sus versiones modernas), intercambiar regalos, vacacionar, etc. etc. Pero, salvo el año escolar que aún se denomina según el calendario judío, y comienza el 1 de septiembre, prácticamente ningún otro área de nuestras vidas se rige según él. Lo absurdo no termina acá. Al año judío se acostumbra denominar con sus siglas en consonantes, (dado que en hebreo cada consonante tiene un valor númerico, se traduce el número a letras.), a las que se les agrega vocales arbitrariamente, para poder pronunciar el nombre del año judío, como si fuera lo que no es, el nombre de alguien. La pregunta, que confieso recién ahora se me ocurrió preguntarme es, ¿por qué no optamos por la simpleza, y llamamos al número 5768 por su nombre, y no nos "rompemos los dientes" (como se dice en hebreo), con su nombre "Tashsaj", que en realidad, todo su signficado es el número 5768?

Ines Weller desdeisrael@gmail.com